Paseando por sus calles, pudimos leer en la valla del colegio lo que aparece en esta fotografia. Y tengo que decir que es absolutamente cierto, nada de publicidad engañosa. Nos sentimos Santaneros durante todo el día.
Después de desgustar la gatronomia serrana, animada charla, y de tomar un poquito el sol en la terraza, así como de asistir a un teatrillo a cargo de los improvisados actores Julia y Maria (la tímida), y los figurantes Claudia y Carlos, en el grato escenario del columpio, nos acercamos al pueblo para acompañar a José Antonio en la recogida de los Tosantos.
Madre mía, que espectaculo!!! Niños alborotados recorriendo cada calle del pueblo, llamando a todas las casas recogiendo los Tosantos, que eran cargados a lomos de "Romera" (ataviada para la ocasión por el padre de Antonio), o bien en los carrillos de manos que portaban los mismos niños.
Conforme las migas iban tomando cuerpo, la plaza se llenaba de propios y extraños, serranos y visitantes que año tras año, desde que descubrieron el secreto, se acercan por las mismas fechas.
Y por fin, cuando el sol que nos había acompañado durante todo el día nos abandonó, pudimos degustar el manjar elaborado pacientemente por los santaneros. Migas acompañadas de sardinas asadas, aceitunas, mosto y, de postre, castañas asadas.
Gracias José Antonio, Lupe, Antonio, Juan Antonio y todos los que nos brindasteis un rato realmente muy, muy agradable. Sois gente diferente, seguro.
Muchas gracias por lo bien que hablas del pueblo. La verdad es que desde dentro no apreciamos si los que nos visitan se van contentos o no.
ResponderEliminarTrataré de que tu artículo lo conozcan l@s santaner@s porque les va a llenar de satisfacción.
Un saludo y ya sabes donde estamos
Pues si, has definido perfectamente lo que vivimos alli, fue un dia que te recarga las pilas, mental y culinariamente hablando, esta claro lo sencillo es lo mejor, la falta de ruidos y las sonrisas, todo el dia viendo sonrisas, eso no tiene precio.
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